Acción naval al WSW de Tenerife: U-111 versus HMS Lady Shirley, o “El cazador cazado”

04.03.2013 23:16

 

   La acción tuvo lugar el 4 de octubre de 1941 a unas 150 millas al oeste de la isla canaria de El Hierro (27º15’ N y 20º 27’ W).

  La segunda guerra mundial hacía dos años que había estallado. Alemania y sus aliados habían atacado a la Unión Soviética en el mes de junio.

  Toda Europa, excepto el Reino Unido, la U.R.S.S. y los paises neutrales estaban ocupados por los paises del Eje.

   Estados Unidos todavía no había entrado en la guerra, pero ya había elevado la tensión bloqueando los bienes japoneses en su territorio y, precisamente ese mismo día, suspendiendo sus entregas de petróleo al país asiático.

   En los frentes terrestres los alemanes llevaban la iniciática con el sitio de Leningrado, la conquista de Kiev y el bombardeo de El Cairo.

   La batalla del Atlántico estaba en pleno apogeo y aunque la balanza no se inclinaba claramente del lado de ninguno de los contendientes, lo cierto es que los submarinos alemanes habían hundido en setiembre más de 600.000 toneladas de buques mercantes británicos o aliados.  

      

    El 20 de febrero de 1940 se colocó la quilla del U-boot 111 en el astillero AG Weser de Bremen ─nº 976─. Su botadura tuvo lugar el 15 de setiembre y el 19 de diciembre se entregó a la marina de guerra alemana, quien lo puso bajo el mando de Wilhelm Kleinschmidt ─Nacido en 1907 en Oldenburg, 7 años en la Marina Mercante, en 1932 ingresa en la Kriegsmarine, en 1939 obtiene su despacho de Kapitänleutnant y en 1940 ingresa en el arma submarina. Tenía fama de hombre prudente y algunos de sus suboficiales opinaban que era demasiado viejo para mandar un U-boot─.

    Como todos los submarinos del tipo IXB, el U-111 podía alcanzar una velocidad de 18,3 nudos en superficie gracias a los 4.400 hp proporcionados por 2 motores diesel M.A.N. de 4 tiempos y 9 cilindros. En inmersión conseguía 7,3 nudos gracias a los 1.000 hp proporcionados por dos motores eléctricos Siemens. Tenía una autonomía de 8.700 millas a 10 nudos en superficie y 64 millas a 4 nudos en inmersión. Armado con seis tubos lanzatorpedos (4 en proa y 2 en popa) y 22 torpedos  de 533 mm (4 de ellos en cubierta), un cañón de 105 mm con 110 proyectiles, una ametralladora antiaérea de 37 mm y otra de 20 mm.

     La tripulación mínima era de 48 hombres, pero podía llevar hasta 56 dependiendo de la misión y en detrimento del número de torpedos.

    Desplazamiento de  1.051 toneladas en superficie y 1.178 en inmersión. Eslora total 76,5 metros, eslora del casco presurizado 58,7 m. Manga máxima 6,8 m, manga del casco presurizado 4,4 m. Altura total 9,6 m. Calado 4,7 metros.

    En cuanto el submarino estuvo operativo (equipado y con la tripulación adiestrada), fue destacado al puerto de Wilhelmshaven.

   El 5 de mayo de 1941, el U-111 zarpó para su primer crucero de guerra. Durante 63 días patrulló el Mar del Norte y eventualmente el Atlántico Norte hasta Nueva Escocia (Canadá), a la búsqueda de buques o convoyes enemigos.

    A los ocho días de zarpar, al suroeste de Reikiavik  (Islandia), avistó, acechó y hundió al mercante británico Somersby de 5.170 TRB (un rezagado del convoy SC30), cargado con 8.300 toneladas de grano que se dirigía a Hull. 

     Un torpedo (de dos disparados) hizo impacto en el centro del buque. Los 47 tripulantes pudieron abandonar el buque antes que el S-111 le disparara otro torpedo que le hizo zozobrar. Al día siguiente, el mercante griego Marika Protopapa recogió a los náufragos.

   El 15 de mayo arrumbó hacia el SE de Cabo Farewell (Groenlandia) para juntarse a una “manada de lobos” que vigilaba la entrada meridional del Estrecho de Dinamarca. El día 19, el U-94 avisto el convoy de 12 mercantes HX126 y todos los componentes de la “manada de lobos” convergieron hacia él. El 20 al mediodía, el U-111 atacó. Sus torpedos fallaron el blanco escogido (el vapor Cockaponset que fue hundido por el U-556), pero uno de ellos alcanzó al petrolero británico San Felix de 13.037 TRB. El petrolero, en lastre, resultó dañado, pero se mantuvo a flote. 

  Dos destructores atacaron con cargas de profundidad al submarino y este tuvo que evadirse no pudiendo rematar la faena.

  Dos días más tarde, al SE de Groenlandia, hundió su segundo enemigo, el vapor también británico Barnby de 4.813 TRB, cargado con 7.250 toneladas de harina y rezagado del mismo convoy. De los 45 tripulantes, 44 pudieron alcanzar Reikiavik a bordo de sus botes salvavidas.

    El día 25 de mayo por la mañana, en la parte sur del Estrecho de Davis, el submarino fue reabastecido de combustible por un mercante alemán.

   Después estuvo patrullando tres semanas, sin resultados, en las aguas cercanas a Terranova y Labrador. A continuación emprendió el regreso, entrando en Lorient, en la Francia ocupada, el 7 de julio.

Submarino U-123 (igual exteriormente al U-111) en Lorient, detrás el U-201

  El sumergible fue a dique seco para efectuar algunas reparaciones. Se concedió un permiso de 15 días, en dos turnos, a la totalidad de la tripulación. El buque estuvo listo para hacerse a la mar el día 14 de agosto de 1941.

  El U-111 zarpo de Lorient, para su segunda patrulla de guerra, el día 16. Navego hacia el sur, lejos de la costa africana hasta cruzar el Ecuador. Después arrumbo al oeste, hacia la costa este de Brasil. Fue en esas aguas que hundió sus dos últimos mercantes enemigos.

   El primero fue la motonave holandesa Marken de 5.719 TRB, en ruta de Cardiff a Ciudad del Cabo cargado con aviones, sólo y sin escolta. De una salva de cuatro torpedos, dos dieron en el blanco y el barco se hundió rápidamente.

  La tripulación apenas tuvo tiempo de embarcar en los botes salvavidas. El submarino emergió y proporcionó provisiones a los 37 náufragos para que pudieran alcanzar Fortaleza (Ceará, Brasil). Tres días más tarde fueron recogidos por el petrolero Stanvac Manila que los desembarcó en el puerto brasileño de Santos.

   El 20 de setiembre por la noche, al ESE de los Penedos de Sao Pedro e Sao Paulo, atacó a la moderna motonave británica Cingalese Prince de 8.474 TRB que navegaba sin escolta entre Ciudad del Cabo y Liverpool. La primera salva de 3 torpedos no dio en el blanco. Cinco horas más tarde, tras haberse situado de nuevo en posición de lanzamiento, le disparó dos torpedos que esta vez dieron en el blanco. El barco con 11.156 toneladas de carga general, se hundió rápidamente.

  Cuando se hizo de día el submarino emergió y localizó una balsa salvavidas con algunos supervivientes. Se acercó a la misma y tras interrogar a los ocupantes acerca de la carga que llevaba el buque, les proporcionó agua y comida.

   Dieciocho tripulantes fueron rescatados doce días más tarde por el vapor español Castillo Montjuich * que los desembarcó en São Vicente (Cabo Verde). La corbeta HMS Weston salvó a otro tripulante y la HMS Londonderry rescató a un oficial. El capitán y 56 tripulantes desaparecieron.

U-110 

    Berlín ordenó un “rendezvous” en la bahía de Tarrafal, al SW de la isla de Santo Antão, la más occidental del archipiélago de Cabo Verde. El U-68 necesitaba torpedos y combustible. El U-111 le transbordaría torpedos y el U-67 combustible. Estos submarinos, a diferencia del U-111, eran del tipo IXC.

U-boot tipo IXC

    El U-68 fue el primero en llegar, poco después lo hizo el U-111. Ambos sumergibles se abarloaron y comenzó la pesada y laboriosa maniobra de transferencia de torpedos. Se empleó toda la tarde y se realizó a unos 200 metros de la costa. Pasada la medianoche, ambos submarinos salieron de la bahía para esperar al U-67 más lejos de la costa.

   Los británicos habían recibido y descifrado la transmisión que informaba del lugar y fecha del encuentro de los sumergibles alemanes. El Almirantazgo, a pesar del riesgo de que los alemanes dedujeran que su código había sido descifrado, decidió mandar al submarino HMS Clyde ─clase River y 2.200 toneladas de desplazamiento en superficie─ para interceptar y destruir los tres submarinos enemigos.

   Cuando los dos submarinos alemanes estaban saliendo de la bahía, llegó a la misma el sumergible británico también en superficie.

    El capitán Ingram a bordo del Clyde avistó primero al U-68, pero mientras calculaba el ataque con torpedos, sus vigías avistaron al U-111 que se dirigía hacia ellos a rumbo de colisión. En el mismo momento, el U-111 avistó al sumergible británico. Mientras el Clyde viraba para hacerles frente, el capitán alemán decidió sumergirse de emergencia en lugar de arriesgarse abordando un submarino mucho mayor. La rapidez de la inmersión evitó el abordaje por muy poco.

    El Clyde viró y disparó una salva de 6 torpedos contra el U-68, pero el capitán Merten al ver las estelas de los torpedos maniobró para evitarlos, antes de sumergirse a su vez. Los torpedos pasaron de largo y dos de ellos hicieron explosión cerca de la playa. El Clyde también se sumergió para recargar los tubos lanzatorpedos de proa.

    El U-67 al mando del capitán Muller-Stockheim, que llegaba en ese momento, fue alertado por las explosiones y se sumergió a su vez. De modo que había 4 submarinos sumergidos en la bahía, buscándose unos a otros mediante el hidrófono.

   Más tarde, el capitán del U-67 decidió emerger y dirigirse a alta mar. El Clyde, habiendo recargado sus tubos de proa, también salió a superficie para asimismo ganar alta mar. Los dos submarinos enemigos se vieron en el mismo momento, llevando el Clyde un rumbo de colisión con el U-67. Juzgando que estaba demasiado cerca para un ataque con torpedos, el capitán británico decidió embestir al buque alemán, mientras que el capitán alemán ordenaba toda atrás e inmersión de emergencia. El U-67 evitó ser partido por la mitad, pero su proa impactó de refilón contra la popa del británico. Ambos submarinos se sumergieron y perdieron el contacto.

   Los daños del Clyde no fueron muy importantes y pudo continuar su crucero de guerra. Los daños en el U-67 inutilizaron los 4 tubos lanzatorpedos de proa, ordenándosele regresar a la base después de transferir sus torpedos y el combustible sobrante al U-68, para que este pudiese seguir su patrulla de guerra. La operación se realizó sin contratiempos en algún lugar de la costa africana.

    Al U-111, escaso de combustible, se le ordenó también regresar a su base.

 

 

    El Lady Shirley era un pesquero de arrastre construido en 1937 por el astillero británico Cook, Welton & Gemmill. Era propiedad de la Jutland Amalgamated Trawlers Ltd del puerto de Hull y H464 era su matrícula.

    Las características principales eran las siguientes: 49,8 metros de eslora, 8,3 m de manga, 472 TRB, 177 TRN, propulsor marca C D Holmes y 120 Hp de potencia, velocidad 12 nudos.

    En 1940 lo requisó la Royal Navy y lo transformó en un trawler de escolta/patrulla equipado para la lucha antisubmarina. Se le instaló un ASDIC, un varadero de cargas de profundidad, un cañón de 76 mm (12-pounder), uno de 32 mm y dos ametralladoras Hochkiss.  Los tripulantes eran 33.

   Convertido en el  HMS (o HMT) Lady Shirley ASW (Anti Submarine Warfare) entró en servicio en febrero de 1941 destinado al 31 Grupo Antisubmarino que operaba desde Gibraltar. 

   En la acción que nos ocupa, estaba al mando de Arthur Henry Callaway ─nacido en 1906 en Woollahra, Sydney, en 1924 se unió a la Royal Australian Naval Reserve, en 1939 fue transferido al Volunteer Reserve con el grado de Lieutenant. Al estallar la guerra se especializó en “Guerra antisubmarina” y fue promovido a Lieutenant Comander. Tenía fama de concienzudo, justo y resoluto─.

 

 

    El 4 de octubre de 1941 el HMT Lady Shirley se encontraba de patrulla en solitario en las aguas al SW de las Islas Canarias, a la búsqueda de un mercante torpedeado con graves averías y a la deriva.

     A las 08:40 el vigía de la cofa de proa avistó lo que parecía ser la chimenea de un buque y avisó inmediatamente al oficial de guardia, el subteniente French. El oficial miró en la dirección indicada y mientras estaba intentando identificar el objeto, este desapareció. Podía haber sido una chimenea de un buque lejano o una torreta de submarino. Alertado el capitán, este ordenó dirigirse hacia el lugar donde se había avistado el objeto.

   El U-111 se había desviado ligeramente de su ruta para acercarse a la zona donde podía encontrarse un mercante de 9.000 toneladas torpedeado, abandonado y a la deriva ─el mismo que buscaba su rival─. Parece ser que el capitán del submarino, esperando avistar el mencionado mercante, confundió al cercano Lady Shirley con un gran mercante más lejano, ordenando la inmersión demasiado tarde para eludir el ASDIC.

  A las 10:04 el trawler obtuvo un eco, aparentemente de un sumergible, a 1.500 metros.

    En el U-111 se captaron los ruidos de las hélices del Lady Shirley y Kleinschmidt estimó la distancia en 5.000 metros. El oficial subalterno y el hombre del hidrófono manifestaron su desacuerdo en la estimación del capitán, pues creían que la distancia era menor.

   Un poco más tarde, después de observar con el periscopio, el capitán estimó la distancia en 3.000 metros. El hidrofonista manifestó inmediatamente su desacuerdo, pues él estimaba la distancia en 500 metros, pero Kleinschmidt, algo irritado, confirmó su estimación de 3.000 metros. Los tripulantes supervivientes que se encontraban junto al comandante del submarino durante la acción, manifestaron enfáticamente que o bien algo andaba mal en el periscopio o el comandante persistió en su error de tomar el enemigo por un barco más grande a mayor distancia. Momentos más tarde la nave tembló y oyeron las explosiones de cargas de profundidad muy cercanas.

     En el Lady Shirley las cargas número 1 y 3 se regularon para estallar a los 105 metros y las cargas número 2 y 4 para 45 metros.

    Al estar el submarino a una profundidad de entre 13 y 15 metros, las cargas estallaron debajo de él y el efecto fue menor, no obstante originaron una vía de agua en la popa y averías eléctricas.

  Kleinschmidt ordenó superficie y alertó a las dotaciones del cañón y las ametralladoras. Los motores diesel arrancaron, pero inmediatamente se pararon y la sala de máquinas se lleno de un humo denso. Esto se atribuyó al aumento del nivel del agua en las sentinas de popa. Al ser informado de ello, el capitán ordenó inmersión, pero la orden llegó demasiado tarde pues el submarino ya había emergido y era ametrallado. El capitán abrió la escotilla de la torreta y se precipitó afuera seguido por el suboficial encargado de la ametralladora del puente y de la dotación del cañón proel.

    Apenas asomó el periscopio en la superficie entre la espuma de las explosiones de las cargas de profundidad de la estela del trawler, este metió todo el timón a babor para que su cañón proel pudiera disparar y, en caso de necesidad, el barco pudiera abordar al submarino. Se ordenó al telegrafista que transmitiera una alerta general. En cuanto apareció la torre de mando, el cañón de 32 mm y las ametralladoras abrieron fuego. Cuando la distancia se redujo a 500 metros, el 12 pounder se unió al fuego.

Cañón naval QF 12 pounder 12 cwt Mk V a bordo de un trawler en la batalla del Atlántico

   En el submarino, la ametralladora del puente abrió fuego y mató inmediatamente a un artillero enemigo.

    El primer disparo del cañón proel del trawler quedo unos 40 metros corto, pero los dos siguientes dieron en el blanco. Uno en el cañón del submarino y el otro en el puente de mando que mató al capitán, al primer oficial y a todos los tripulantes que estaban en el puente excepto el servidor de la ametralladora. No se sabe a ciencia cierta por qué la ametralladora de 37 mm situada a popa de la torre, no abrió fuego.

    En el interior del submarino, el nivel del agua seguía subiendo en la popa y no se conseguía arrancar los diesel. El pánico se había apoderado de muchos de los tripulantes. Ante la imposibilidad de sumergirse (el impacto en el puente había estropeado la escotilla), el oficial Heinecke ordenó el abandono de la nave. Los tripulantes en cubierta alzaron las manos y la ametralladora calló. Antes de acceder a la cubierta, el Jefe de máquinas abrió las válvulas de ventilación para asegurarse que el buque se hundiera.

   A las 10:19 siendo evidente el hundimiento de la popa del submarino y habiendo enmudecido su ametralladora, el capitán del Lady Shirley ordenó alto el fuego.

   A las 10:23 el submarino se hundió completamente, los británicos se apresuraron a recoger a los supervivientes. La acción había durado menos de 20 minutos.

     Resultó difícil alojar a 44 prisioneros de guerra en un barco que era aproximadamente la mitad que el submarino enemigo. Los alemanes tuvieron 9 muertos y los británicos 2.

   Cuatro días más tarde, los tripulantes del HMS Lady Shirley fueron recibidos como héroes en Gibraltar. Churchill cablegrafió su felicitación personal al capitán y la tripulación del trawler. Más adelante, el capitán y algunos tripulantes distinguidos en el combate fueron condecorados.

Desembarco en Gibraltar de los prisioneros alemanes 

 

 Esta acción proporcionó a Inglaterra un argumento propagandístico de primer orden y, en general, elevó la moral de las fuerzas antisubmarinas británicas. Nunca antes ningún buque auxiliar antisubmarino había hundido un sumergible enemigo y capturado a su tripulación. Además el interrogatorio de los prisioneros proporcionó información muy útil sobre las operaciones alemanas y sus submarinos.

 

  El modesto y eficaz Lady Shirley despareció con toda su tripulación (33) el 11 de diciembre del mismo año en aguas del estrecho de Gibraltar. Nunca se supo con seguridad lo acontecido. Una versión dice que fue hundido por el U-374 y la otra que por una bomba de relojería depositada por agentes enemigos, tal como ocurriría dos meses más tarde con el HMT Erin, mientras se encontraba atracado en Gibraltar.

 

    Fueron más de 200 los trawlers que los británicos y sus aliados utilizaron durante la segunda guerra mundial. Estos modestos, pero marineros buques realizaron múltiples y variadas misiones en todos los mares del globo. Gracias a ellos, el Almirantazgo pudo  disponer de sus valiosas unidades de combate, para utilizarlas en otras misiones que únicamente ellas podían efectuar.

      En la mar, como en cualquier otro lugar, no hay enemigo pequeño.

 

    Román Sánchez Morata 05-03-2013

 

   * El mercante español Castillo Montjuich desapareció con toda la tripulación en diciembre de 1963 en el Atlántico Norte.

 

    Otro episodio de la guerra submarina:

El US “Nautilus” torpedea al vapor japonés “America Maru” en el Mar de Filipinas

Fuentes:

http://en.wikipedia.org

http://uboat.net

http://worldatwartimeline.com

http://www.buques.org

http://es.paperblog.com

http://www.helderline.nl

http://www.titanic-whitestarships.com

http://www.modelwholesaleuk.com

http://www.subsim.com

http://www.wrecksite.eu

http://ww2today.com

http://www.uboatarchive.net/U-111INT.htm

http://www.u-historia.com

http://www.naval-history.net

http://www.awm.gov.au

Ver la película (doblada en español) Das Boot