Apuntes de una travesía en solitario, o "como navegar con poco dinero" -4-

09.12.2014 16:38

 

IV

 

 

ATLÁNTICO SUR

 

 

 

Primer temporal. Recalada.

 

 

10 de abril.

A 01 horas, Rv 062. V 4. SW 2. Llovizna. La cosa tiene toda la pinta de ponerse más fea.

A las 04 horas seguimos al mismo rumbo, pero a 6 nudos. Viento del Sur aumentando. Presión atmosférica subiendo. Nuboso. Hacemos algún que otro planeo.

07. Rv 082. V 6,5. Sur fuerza 4. Lluvia. La presión atmosférica sigue aumentando.

08. Lluvia. Presión 1010 mb. La mar cada vez mayor. El barco también es una maravilla con vientos largos. Algún planeo espectacular.

10. Rv 060. V 7. S 5. Lluvia. Tomamos un rizo a la mayor. Si  dejo la caña libre cuando las olas nos avanzan, Finisterre  orza y acelera sin descontrolarse.

11. Rv 052. V 5,5  S 6. MAR GRUESA. Llovizna. Tomamos otro rizo a la mayor.

14.   052  5  S 6/7. Aparejamos el tormentín en lugar del foque.

15. TEMPORAL del Sur con Mar Gruesa aumentando.

Hoy no he podido observar el sol, la estima nos sitúa a 125 millas de la posición de ayer.

16. Rv 050. V 4.  S 5/7. Llovizna. Un mundo gris y mojado. Seguimos toda la tarde navegando con el viento por la aleta. Las olas son grandes y hay que estar muy atento a la caña.

El anochecer nos sorprende  muy cansados. El viento sigue frescachón del Sur. La presión sigue aumentando lentamente. Ponemos el barco a la capa para cenar, descansar y dormir. Finisterre no capea muy bien con mayor en el tercer rizo y tormentín acuartelado. Aunque deriva mucho, todavía sigue avanzando. Supongo que haría falta un cuarto rizo en la mayor o, aún mejor, una mayor de capa y que sin esta, si las cosas se pusieran realmente feas, tendríamos que capear a palo seco.

 

11 de abril.

De madrugada rompen algunas olas a bordo. Estoy intranquilo, me asomo por el tambucho: El mar está realmente impresionante y el viento sigue soplando lo mismo. Probablemente estamos sufriendo un “pampero”, aunque no hemos visto la nube característica en forma de puro que suele preceder a este viento de entre el Sur y el SW.

07. Arriamos la mayor y empezamos a navegar con sólo el tormentín. Mar MUY GRUESA. Viento del Sur con rachas atemporaladas. Cuando amanece encontramos, en cubierta, el primer pez volador, aunque es muy chiquito.

10. El viento amaina a S 5/6. Mar gruesa. Nubes y claros. Izamos la mayor en el 2º rizo. Navegamos arrumbados al 042 a 4 nudos.

Claudio, al comprobar la estiba en el pañol de popa, descubre una fuga en la unión del regulador y la bombona de gas de servicio. Sustituye esta última y trinca otra de recambio que no estaba en su sitio. 

1516. Meridiana. Situación: 32º 37',7 S y 49º 56' W. Singladura 84 millas. Distancia total recorrida 538 millas. Corrección Total: 10 NW. El viento ha rolado al SE 4/5. La presión se ha estabilizado en 1012 mb. Asoma tímidamente el sol. El pequeño temporal ya pasó.

18. Rv 040. V 4,5. SE 4. Fuerte marejada. ¿Serán ya los alisios?

Después de este mal tiempo, valoramos en su justa medida la amistad y el compañerismo. También recuperamos la dimensión real de la vida y nos hacemos más humildes frente al poder, sin límites, del mar.

 

12 de abril.

En el transcurso de la noche, el viento y la mar amainan progresivamente, tendiendo a rolar hacia el Este. 

Por la mañana tenemos SSE 1/2 y mucho sol, que buena falta nos hacía. Navegamos con mayor en el 1º y foque a 2 nudos. Arrancamos el motor durante dos horas para cargar baterías.

1534. Meridiana. Situación: 31º 20' S y 48º 46',5 W. Singladura de 96 millas.

1630. El viento rola al SW 2/3. Gobernamos al 050º a “orejas de burro” con el foque atangonado por estribor, V 4 nudos.

2010. Al tomar una mano de rizos, se daña el fondo de un porta-sables de la mayor. Se arría, se cose y a continuación se vuelve a izar.

2150. Al tomar el tercer rizo, falta la polea —fijada a la botavara— del amante de rizos. Amarramos, provisionalmente el puño de escota directamente a la botavara.

 

13 de abril.

01. Rv 050. V 4. SSE 3. Nos visitan un grupo de delfines. En el transcurso de la noche, el viento amaina y en consecuencia la velocidad disminuye.

08. Chubasco intenso de lluvia con roladas continuas del viento, del Sur al Oeste y vuelta.

Vemos los primeros dorados con sus magníficos colores.

1300. Trabajo una recta de altura, y calculo la CT del Compás: -14.

1513. Meridiana. Situación 30º 33' S y 48º 08',5 W. Singladura: 57 millas. Total: 691 m. El rumbo verdadero al archipiélago de los Abrolhos es 050º, a priori nuestro destino, así que trataremos de gobernar a ese rumbo o el más cercano posible.

1830. Cargamos la mayor y reparamos la polea del tercer amante de rizo.

19. Izamos la mayor en el primer rizo. V 4 nudos. Viento del SE 2/3. Mi padre me lo decía cuando yo era un crio: Mens sana in córpore sano, proverbio latino. Bien, pues ahora el cuerpo esta muy sano por el ejercicio, por la saludable alimentación y por la regularidad de los horarios. Y la mente sanísima, por lo antedicho y también porque vivimos más en  armonía con la naturaleza.

22. Rv 047. V 3,5. ESE 2. Nuboso.

 

14 de abril.

Por la noche el viento va amainando hasta que a las 8, nos visita una comunidad de delfines que nos lo traen de nuevo.

10. Rv 055. V 4. ESE 2. Sol.

1511. Meridiana. Situación: 29º 32',8 S y 47º 02' W. Singladura: 85 m. D. Total: 776 m.

16. Después de muchos días, volvemos a izar la génova.

22. Rv 050. V 3,5. SE 2. Nubes y claros. Estamos disfrutando de una cómoda navegación con viento del través y poca mar. Nos pasamos el día leyendo, conversando, comiendo y tomando mate. El barco hace muy poca agua. ¡Esto es vida!

Hace días que no vemos un barco, lo que hace las guardias nocturnas un poco aburridas, pero por otro lado esto nos permite una mayor relajación. Después de cenar oímos cada día las noticias a través de Radio Exterior de España en onda corta.

Las  reservas de vino menguan rápidamente. Nos tomamos una botella —750 cc— por persona y día, pero como ya he dicho en otra parte, es nuestro único vicio y... ¡Está tan bueno! Además, mi abuela siempre decía “El vino hace sangre”, de modo que seguimos su consejo.

 

15 de abril.

01. Rv 045, V 4. ESE 2/3. 1012 mb. El viento tiende claramente a amainar.

0240. Calma. En facha. Derivamos al 280º a 0,2 nudos. A la rica cama.

A las siete de la mañana, después de dormir como angelitos libres de culpa, nos levantamos y volvemos a navegar lentamente con viento flojito del SE.

La meridiana —1505— nos sitúa en 28º 38' de latitud S y 45º 50' de longitud Oeste. 84 millas de singladura y una distancia total recorrida de 860 millas.

Por la tarde el viento rola al ESE y aumenta. Gobernamos alrededor del 045 a velocidades entre 4 y 6 nudos.

Por la noche el viento arrecia, siendo muy racheado. El barómetro señala 1014 mb. Arrancamos el motor para cargar baterías durante hora y media.

-------------------------------------------------------------------------------

 

Vayan aquí algunas consideraciones sobre las provisiones de boca: 

El espacio disponible y la ausencia de refrigerador condicionan todo lo relacionado con el aprovisionamiento. La leche, por ejemplo. Descartamos la condensada y la evaporada por su elevado precio y porque, en general, vienen envasadas en lata y ya sabemos que las latas se oxidan al contacto con el agua salada. La leche pasteurizada en envases tetrabrik se conserva bien, pero una vez abierta se estropea rápidamente en climas calurosos. Es cierto que existen envases de medio litro que minimizan el problema, pero únicamente se encuentran en los países anglosajones y el problema de espacio, aún reducido, subsiste. De manera que la más conveniente es la leche en polvo, de la que existen diversas marcas. Personalmente escojo marcas holandesas envasadas en latas grandes y que sean leches “enteras” por su mayor valor nutritivo. Si se disuelven pacientemente en las proporciones correctas de agua y polvo, resultan con una textura y un sabor muy parecidos a la leche normal.

Respecto a los alimentos vegetales, es conveniente escogerlos cuidadosamente, que no tengan golpes ni raspaduras. Los estibaremos sin mezclar tipos diferentes y consumiremos en primer lugar los más perecederos.

La col cerrada o repollo es probablemente la hortaliza más valiosa en travesía, por su larga durabilidad, por la vitamina C que contiene y por poderse comer de cualquier forma, es decir, cruda, hervida, frita, etc.

Las cebollas casi duran lo mismo si se apartan frecuentemente las que empiezan a estropearse y al mismo tiempo se orean al sol. La mejor manera de estibarlas, en mi opinión, es en un saco de fibras naturales suspendido en un lugar seco y ventilado.

Fotografía: http://vivirsalud.imujer.com/

 

Los ajos si se mantienen sin nada de humedad duran muchísimo.

Las patatas, en orden de duración, vendrían a continuación, tomando las mismas precauciones que con las cebollas.

Respecto a la fruta, es conveniente estibarla en redes. El limón es lo que más aguanta, viniendo a continuación las manzanas y las naranjas. Los plátanos y los aguacates, si se embarcan verdes, duran bastante. Podemos embarcar algunos tomates verdes que madurarán rápidamente y después utilizaremos, para hacer salsa, latas de tomates crudos y enteros en conserva convenientemente rotuladas con tinta indeleble y, a poder ser, barnizadas o untadas de vaselina o, si nos queremos ahorrar el trabajo, tomate crudo triturado en conserva y envasado en tetrabrik de 250 centímetros cúbicos. No hay que olvidar que, en un barco pequeño, todo lo que se halle situado en la sentina o cerca del plan, acabara mojándose; y en esa parte del barco es donde se suelen estibar las latas por mor de situar el peso lo más bajo posible.

—En esta misma web, ver La cocina y la alimentación a bordo de veleros en alta mar

---------------------------------------------------------------------------------------

 

16 de abril.

Se acabó la tranquilidad, la ceñida vuelve por sus fueros. Navegamos casi a la máxima velocidad. En el transcurso de la noche, vamos reduciendo paño hasta quedarnos con mayor en el segundo rizo y foque. Para entonces —0200— la vida se ha vuelto bastante incómoda: rociones, goteras, movimientos bruscos, sentina desbordada, cuchetas mojadas, etc.  Lo típico de la ceñida en barcos chicos cuando ya se ha formado marejada. No dormimos gran cosa.

0800 Buque mercante de vuelta encontrada por babor.

Al amanecer el viento amaina un tanto, pero la cosa sigue incómoda debido a la fuerte marejada que se ha formado.

El sol sale esplendoroso.

Veo peces voladores e inmediatamente largo por la popa el aparejo de pesca al curricán —el último que nos queda, fabricado con medios de fortuna—; a los cinco minutos la goma chivato se pone tensa: ¡un dorado de 3 Kg!  Cuando lo tengo en la bañera, le zafo el anzuelo y éste vuelve al agua. Al instante pica otro un poco menor. Me apena verle debatiéndose en el fondo de la bañera y como pienso que ya tenemos bastante con el primero, lo desengancho y lo devuelvo al mar.

Amaina y el resto del día se queda en ESE 3. Andamos 3,5 nudos con mayor en el 1º y foque.

La meridiana nos sitúa en 26º 53',4 S y 44º 50' W con 118 millas de singladura.

Después de regalarnos tan sabroso dorado, me doy cuenta que hice mal devolviendo al mar al que ahora hubiéramos comido con sumo placer.

En verdad parece que ya estamos en plenos vientos alisios: Muchos peces voladores y dorados, el viento del SE o ESE arreciando por las noches, mucho sol, nubes características —cúmulos— y también el color del mar.

A  las 21 horas pasa un mercante por estribor, a cosa de media milla. Lo llamo por VHF —canal 16—, pero no responde.

Por la noche el viento arrecia y tomamos un rizo a la mayor.

Mañana se cumplirán doce días de mar.

 

17 de abril. 07. Rv 030. V 4. ESE 3/4. Nubes y claros.

Al amanecer, descubrimos un lío fenomenal en el curricán. Si queremos aprovechar la línea, tenemos entretenimiento para todo el día.

Más tarde, mirando por uno de los portillos de la camareta hago un mal descubrimiento: El herraje de la cubierta que une el cadenote o landa y el obenque bajo —de popa, estribor—, tiene uno de sus tornillos partido. Se mantiene parcialmente en su lugar gracias al otro tornillo, pero medio hundido en la cubierta. Rápidamente dejamos de ceñir para aliviar la carga mientras pensamos con calma una solución. Después de comprobar que no tenemos otro tornillo susceptible de adaptar, decidimos proceder de arribada a la Isla de Sao Sebastiao.

1050. Rv 342. V 3,2. ESE, rolando al E 2. Sol. El malintencionado Eolo, ahora que hemos cambiado de rumbo, tiene tendencia a negarse. Al mediodía, como sea que sigue negándose el viento, tenemos que cambiar de bordo y amurarnos a babor.

1410. Rv 100. V 4. ENE 3. Sol. Mientras Claudio está cocinando el fogón de más al interior se incendia. Lo apagamos sin mayores consecuencias y lo clausuramos.

1458. Meridiana: 25º 26',8 S y 44º 23' W. Singladura: 90 millas. Distancia total recorrida: 1068 m. Corrección total: -18º.

1805. Cambio de bordo. Gobernamos al 331 a 3 nudos. Viento del ENE 1/2.

Después de anochecer se pone a llover súbitamente, con lo que se mojan algunas cosas. La cabrona radio deja de funcionar. Está claro: hoy ha sido “el día del entuerto”.

 

18 de abril.

A la 1 arrecia, a las 2 amaina un tanto y en el transcurso de la noche sigue amainando y rolando hacia el Norte. El barómetro desciende.

A las 4 de la madrugada, cambiamos de bordo. Gobernamos al 091 a 3 nudos. Viento del NNE 2.

A las 9 de la mañana arrecia hasta NE 4/5 y conseguimos una velocidad de entre 5 y 6 nudos. La presión sigue descendiendo y el cielo está sospechoso. Tomamos el tercer rizo a la mayor. Después de una hora, el viento arrecia hasta NNE 6 con rachas atemporaladas. Cambiamos el foque por el tormentín. Entra mucha agua a través del herraje semi-hundido que actúa como un imbornal con el desagüe en el interior del barco. La sentina se ha llenado tanto, que las panas del piso flotan libremente. En verdad el tiempo no es tan malo, pero a causa de la avería no podemos forzar la marcha amurados a estribor. Por tanto nos veremos condenados a hacer rumbos cercanos al Este amurados a babor, hasta que el viento role a la buena o amaine.

1500. En un claro entre las nubes cazo lo que podría ser la altura meridiana, pero no me resulta muy fiable. Según esta situación nos encontramos a 35 millas de tierra. Latitud 25º 19',4 Sur y longitud 44º 52' Oeste. Singladura 66 millas. D. Total 1.134 millas.

A las tres y media de la tarde dejamos el barco gobernándose solo y nos vamos a dormir la siesta, que dicho sea de paso es una buena y sana costumbre. Nos levantamos sin prisas a las siete y media cantando las cualidades terapéuticas de la misma. El viento ha amainado, pero sigue del NNE, lo cual no nos conviene. La mar es todavía considerable.

Largamos una mano de rizos, navegando lentamente en espera de que el viento nos sea más favorable, para arrumbar decididamente a tierra. El ventarrón ha durado escasa 9 horas. Esto se parece a los tiempos mediterráneos. La presión ha tocado fondo en 1007 mb.

2345. NNE 1. Rv 351. V 3. Arranco el motor.

 

19 de abril.

0345. Motor fuera. Seguimos arrumbando a tierra a 2,8 nudos con mayor en el 2º y tormentín. No me fío de este tiempo y temo por el mástil.

A las cinco el viento salta al SSW y arrecia ligeramente. Gobernamos al 341, ahora amurados a babor. Nuboso. Barómetro subiendo.

A las ocho el viento arrecia y corremos a más de 4 nudos envueltos en una aparatosa tormenta eléctrica.

A las once, el viento se va al SW y empieza a llover, el barómetro sigue subiendo a razón de 1 milibar cada tres horas. El horizonte está muy tomado. No veremos la costa hasta que estemos encima y la última posición fiable es de hace 44 horas... 

1205 Enlazo por VHF con el buque de investigación geológica “Atlantic Ocean”. Un amable estadounidense me facilita la situación asegurándome que tiene un error menor que un veinteavo de milla. También me informa que remolcan un cable por el fondo —de 5 millas de longitud— con una  boya en su extremo. Situación: 24º 33' S y 44º 30' W. Menos mal que conseguimos esa situación pués estábamos cayendo demasiado hacia el Este.

A las cinco, el viento rola al Oeste. Corremos a cinco nudos bajo una intensa lluvia. La presión sigue ascendiendo.

Justo antes de oscurecer, deja de llover un rato y vemos tierra por la amura de babor. Reconocemos las islas de Sao Sebastiao, Búzios y Vitória.

A las nueve y diez, recomienza la lluvia y el viento amaina. Arrancamos el motor. Claudio me releva en la caña. Mientras me seco intento escuchar las noticias de Radio Exterior de España, pero no tengo suerte, y es que el cerebro electrónico que controla las frecuencias y la marcha de la radio, está en huelga. Parece que ha adquirido voluntad propia. Durante el viaje, sólo nos ha permitido escuchar menos del veinte por ciento de lo que en realidad nos hubiera gustado. A veces, de repente, se pone en marcha por sí sola emitiendo feos ruidos.

Más tarde, de nuevo en la caña, bajo una cortina de agua veo repentinamente una potente luz blanca. Me asusto, no sé que es. La oscuridad y la intensa lluvia hacen que las cosas se vuelvan irreales. Alucino, pienso que estamos situados justo debajo el faro y nos vamos a estrellar... De repente lo veo claro: es un pesquero faenando bajo el intenso resplandor de varios focos halógenos.

 

20 de abril.

Entre chubascos veo el faro de Punta Boi hasta que queda por la aleta y deja de verse por causa de la orografía de la isla.

A partir de entonces la aproximación es al viejo estilo: Noche con luna que luce con intensidad únicamente cuando queda libre de nubes; visibilidad reducida en los chubascos; costa desconocida sin balizar; ninguna luz de casa o asentamientos; sin carta náutica y con tan solo un derrotero del año 1.968. Las bazas a favor son: El viento soplando de tierra, la información proporcionada por el derrotero que indica una costa limpia, mi buena visión nocturna y la intuición, que no es de despreciar.

En todo caso, a las 0230 horas damos fondo —13 metros de profundidad, filando 45 metros de cadena— en Saco Sombrío, en la parte sur de la Baía de Castelhanos, costa este de la isla o ilha de Sao Sebastiao (también llamada Ilha Bella).

La aproximación final ha sido una excitante experiencia que no debería repetir por el alto riesgo implícito, pero lo hecho, hecho está.

 

Hemos navegado 1.218 millas entre meridianas o 1.440 contando los bordos. El tiempo invertido ha sido de 15 días y 15 horas con una singladura promedio de 82 millas.

 

©Román Sánchez Morata 1998-2001-2013

 

Quinta entrega: V - BRASIL. Navegación costera.

 

Ir a I

Ir a II

Ir a III