EDITORIAL: La peligrosa tendencia al gigantismo de los buques

18.06.2013 11:13

 

    Aunque hasta  hoy la justicia italiana todavía no ha fallado (ver sentencia de febrero de 2015) en el caso del naufragio del Costa Concordia, todos hemos podido leer los artículos, informes y narraciones aparecidos en los medios de comunicación especializados. De la cuidadosa lectura de estos, se pueden extraer algunas consideraciones:

    .- Los gigantes de los mares deberían estar prohibidos.

    Los criterios de rentabilidad no tendrían que prevalecer sobre el sentido común y la seguridad. En el caso de los buques de pasaje, la OMI haría bien en limitar el número de pasajeros. Si con una meteorología tan benigna y con dos horas y media disponibles antes de que el barco zozobrara, hubo 32 muertos ¿qué hubiera sucedido si el coloso hubiera zozobrado más rápidamente y/o con marejada?

    Todos conocemos la tragedia delTitanic que únicamente llevaba 2435 pasajeros y 892 tripulantes. ¿Se imaginan lo que podría suceder si el actual gigante de los mares, el Oasis of the Seas con 6296 pasajeros y 2394 tripulantes, sufriera un accidente similar?

Fotomontaje a escala del Titanic y el Oasis of the Seas ―http://www.webmar.com/

     En el caso de los buques de carga, la tendencia actual también apunta hacia los gigantes de los mares. 

El MAERSK MC-KINNEY MOLLER de 400 metros de eslora y 18.000 teu, botado recientemente 

 

    El número de seres humanos a bordo de estos últimos buques es afortunadamente mucho menor ―entre 20 y 40―, pero los riesgos siguen existiendo. Precisamente ayer se conoció que el portacontenedores de 316 metros de eslora  “Mol Comfort” se partió en dos a 200 millas de Yemen. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas entre la tripulación.

    

    Pero ¿Y la contaminación? ¿Y los miles de containers que llevaba en cubierta? ¿Cuántos de esos containers que quedarán flotando entre dos aguas, acabaran causando averías o incluso hundimientos de embarcaciones menores?

        ¿Qué esperan la IMO y los otros organismos internacionales responsables de la navegación mundial, para limitar el tamaño máximo de los buques? 400 metros es la eslora alcanzada hasta ahora ¿Medio kilómetro es la próxima meta? ¿Estamos locos? 

        ¿Cuántos miles de seres humanos tendrán que morir para que se imponga el sentido común sobre los intereses económicos?

 

    .- El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente.

    Todos conocemos el poder casi absoluto que la legislación, la tradición y la lógica confieren al capitán de un buque en navegación. En los buques mercantes o de pesca de altura, este poder se ve atemperado por el reducido número de individuos sometidos a él (entre 8 y 40) y por la proximidad y accesibilidad del poderoso. En los buques de pasaje ocurre justamente lo contrario, el capitán tiene poder real sobre una gran cantidad de individuos (4.229 en el Costa Concordia), cantidad que por si misma refuerza este poder y en consecuencia alimenta el ego del poderoso.

    El ser humano investido de semejante poder, tiene que ser un individuo equilibrado, ético, honesto y templado para poder manejar honrada y ecuánimemente ese poder. Para mandar esas ciudades flotantes, la normativa exige una serie de requisitos (titulo, días de mar, certificados, etc.), pero el cargo de capitán no se alcanza únicamente por méritos o escalafón; es el armador quien tiene la potestad de nombrarlo y no siempre lo hará teniendo en cuenta exclusivamente su cualificación y capacidad profesional. Sabemos que el amiguismo ha existido, existe y existirá siempre, lo mismo que el favoritismo, el servilismo y otros muchos ismos poco éticos. De modo que quizás fuera conveniente, a la hora de escoger al capitán que tendrá la responsabilidad de tantísima gente, que el armador estuviera sometido al visto bueno de un tribunal de expertos ―constituido, por ejemplo, por capitanes jubilados con experiencia en buques de pasaje, psicólogos, sociólogos, expertos en masas, en situaciones de crisis, etc.― y que este mismo u otro tribunal evaluara periódicamente a estos capitanes. Quizás tanta exigencia no sería justa o quizás podría constituir un agravio comparativo, pero creo que la seguridad de tantos miles de personas exige adoptar todo tipo de precauciones.

    Tengo entendido que los niveles de exigencia a los capitanes o comandantes de la aviación civil es mucho mayor que en la marina civil y eso que son responsables de la vida de un número mucho menor de seres humanos (de 40 a 680).

        ¿Veremos prevalecer algún día la sensatez y el sentido común en los mares del mundo?

    R.S.M.

  Un nuevo caso de containers perdidos: 517 contenedores  perdidos frente a Bretaña

El culpable perfecto

LA CONDENA DEL CAPITÁN DEL 'COSTA CONCORDIA', EXCESIVA E INJUSTA

    Los 10 buques más largos del mundo en 2012

    Artículo de Bitácora - webmar.com "Inundación del Emma Maersk"

Fuentes:

http://naucher.blogspot.mx/

http://www.webmar.com

http://www.indianexpress.com

http://www.naucher.com

http://mardeproa.blogspot.mx/

http://nauticajonkepa.wordpress.com/

http://gcaptain.com/