LA GOLETA QUE NO QUERÍA HUNDIRSE

25.05.2012 00:05

 

La Goleta de madera de cuatro palos, 61 metros de eslora y 971 GT “GOVERNOR PARR” se construyó en Huntley Shipyards, Parrsboro, Nova Scotia, Canadá y fue registrada en 1918 en ese mismo puerto.

Para algunos, la más hermosa goleta construida en el Atlántico canadiense. Su propietario era Archie Davison de Bridgewater y su capitán Angus Richard de LaHave.

 

El 18 de abril de 1920 se cambió el registro a Bridgetown, Barbados. No se sabe a ciencia cierta si, con el cambio de registro, también cambió de propietario y de capitán.

El 27 de septiembre de 1923 se hizo a la mar desde Ingramport, Nova Scotia, despachado para Buenos Aires con una carga de 1.400.000 PT (3.300 m³) de tablones de madera.

Goletas madereras atracadas en Fernandina, Florida. Foto de https://floridamemory.com

 

Cuando se encontraba al sur de Grand Banks y a unas 800 millas al este de Boston, soportó un duro temporal que se llevó al capitán, un marinero y dos de sus mástiles. El resto de la tripulación la abandonó inmediatamente en los botes, creyendo que se iba a hundir de un momento a otro y el carguero americano Schodack los rescató indemnes el 3 de octubre.

Con su carga de madera todavía intacta, la goleta comenzó su errática deriva a través del Atlántico.

Cuatro semanas más tarde, el buque Saxonia avistó al Governor Parr derivando lentamente hacia Europa. La tripulación del Saxonia abordó la goleta y en general la encontró en bastante buen estado, a pesar de hallarse casi anegada de agua de mar y de que le faltaban dos mástiles. La abandonaron y prosiguieron viaje.

SS Saxonia.            Foto de http://beaumontfamilyhistory.org/

 

Durante las ocho semanas siguientes, el derelicto fue avistado derivando hacia el sur seis veces más. A últimos de diciembre el cutter del Coast GuardTampa fue enviado en su búsqueda para remolcarlo a tierra, lo cual consiguió tras varios intentos, el 2 de enero de 1924. De camino a Halifax, un terrible temporal, el enorme peso del barco inundado y la escasez de combustible del remolcador hicieron que éste largara el remolque para ponerse a salvo.

Seis meses más tarde, los pasajeros y la tripulación del vapor Glen avistaron de nuevo al Governor Parr. Se informó que el bauprés y la caseta estaban todavía intactos y que la goleta parecía en aceptables condiciones de navegabilidad.

En julio de 1924 fue avistada a la altura de las Islas Canarias y el 8 de agosto, el vigía del vapor británico Zaria volvió a descubrirla, esta vez a la altura de cabo Blanco. El capitán la consideró un peligro para la navegación y detuvo su barco el tiempo suficiente para que su tripulación la incendiara. Todos pudieron verla derivando envuelta en llamas, suponiendo que se quemaría hasta la línea de flotación y después se hundiría, pero la insumergible Governor Parr siguió a flote.

El 11 de agosto la tripulación del Umtali la avistó “ardiendo lentamente y a punto de hundirse” y cuatro días más tarde los tripulantes a bordo del Iberia la localizaron, ya sin llamas. El último avistamiento confirmado fue en octubre de 1924.

Por entonces se dijo que la pérdida del Governor Parr se debió a una carga exagerada y a una excesiva cubertada.

Un año más tarde (octubre de 1925) el vapor británico Tortuguero avistó un derrelicto, que podría ser el “Governor Parr”, a 300 millas al NE de las islas Virgin.

Desde entonces, no se le ha vuelto a ver, lo cual no significa que se haya hundido…

Un hecho curioso: el Majestic la avistó el 8 de octubre a 819 millas al este del barco-faro Ambrose Channel, sólo cinco días más tarde de que, inundado y parcialmente desarbolado, su tripulación la abandonara. Seis meses y unos pocos días pasaron hasta que el Majestic la avistó de nuevo, esta vez a 1278 millas al oeste de Bishop’s Rock. En 6 meses había derivado 997 millas hacia el este.

SS Majestic.      Foto de http://www.ocean-liners.com/

 

        Román Sánchez Morata. 25-05-2012

    

La goleta de 4 mástiles "Lucinda Sutton"

 

Pailebots de cabotaje en el Medterráneo occidental

 

Fuentes:

    Haunted Ships of the North Atlantic by Robert Ellis Cahill.

    Hawera & Normanby Star.

    The Montreal Gazette.

    http://www.novanewsnow.com/