Proyecto NOSEVE - La Graciosa - 10ª y última entrega

19.03.2017 13:25

 

Lo habíamos dejado el pasado 21 de febrero, atracados en La Graciosa despues de una dura travesía desde Barbate.

Paso unos estupendos días de descanso y reflexión en la marina de Caleta de Sebo (3,9 €/día sin electricidad ni agua caliente). Hago amistad con Toni, otro barcelonés, que vive a bordo del “Antull”. Conozco a otros catalanes residentes en la isla y también a algunos navegantes. La isla, a pesar de que hay algunos coches y muchas más casas, sigue siendo muy atractiva.

De la pasada travesía, extraigo algunas enseñanzas:

El “Kinou” es un velerito excelente, estable y muy marinero. Todo y no ser un barco diseñado para planear, lo hace admirablemente. 

La placa solar se basta perfectamente para alimentar el piloto eléctrico trabajando las 24 horas del día.

Necesita un tangón más largo y con mejores  terminales.

Necesita una mayor de capa o instalar un cuarto rizo en la mayor.

Convendría reforzar la zona del codaste donde están fijados los herrajes de la pala del timón.

Convendría instalar un estay volante para envergar un tormentín.

Convendría retirar el motor fuera borda del espejo de popa.

La tripulación todavía esta capacitada para la navegación oceánica en solitario, siempre y cuando adquiera un buén AIS que le permita relajarse mínimamente para poder conciliar el sueño y dormir periodos de una o dos horas con cierta seguridad. Seguramente también haya que adquirir otra placa solar para alimentar el citado artilugio.

Entre una cosa y otra se está terminando la buena época para cruzar y ya sabemos que la prisa es mala cosa en la navegación.

De manera que decido dejar el barco en algún puerto canario barato, ponerlo a la venta y si no lo vendo, la próxima temporada puede que vuelva a intentarlo.

Pero previamente quiero reparar la vela mayor (sin ella, el barco no es propiamente un barco de vela). La velería más próxima -recomendada por tres navegantes- se encuentra en Arrecife de Lanzarote, de manera que el lunes, 27 de enero a las 08:30 zarpo hacia ese puerto.

Tras dos horas de motor y una vez rebasada la Punta Faraiones (extremo norte de Lanzarote), izo el génova. Pasada Punta Palo (al sureste de Órzola), detengo el motor.

A las 16:40 enrollo el génova y arranco el motor. Entre puntas. A las 17:15 atracado en Marina Lanzarote, Puerto Naos (6,96 €/día todo incluido).

24 millas navegadas.

Como es carnaval -y yo sin enterarme- no se trabaja y la reparación de la vela mayor se demora. Aprovecho para instalar un cuarto rizo. Arrecife, donde hay tres buenos provisionistas de efectos navales para veleros, es una pequeña ciudad agradable.

El 9 de marzo vuelvo a la caleta de Sebo, en La Graciosa, (vídeo) donde dejaré el barco de hibernada. Una travesía de 11 horas con poco o nada de viento y mucho motor.

24 millas. Total 1.482.

Y aquí acaban estás reseñas del "Proyecto NOSEVE: Catalunya-México en un velero de 22 pies" de lo que al final se ha quedado en justamente eso: un proyecto.

Román Sánchez Morata 19-03-2017

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