"Zé Peixe", "The Fish Pilot", "El Hombre Pez".

17.05.2012 23:37


    Falleció hace poco, el más famoso de los prácticos brasileños de la vieja generación todavía en activo, José Martins Ribeiro Nunes, “Zé Peixe” “El hombre pez”, “The fish Pilot of Brazil”, como era conocido internacionalmente.

  

    Nacido en Aracaju, el 5 de enero de 1927, hijo de una profesora de matemáticas y de un funcionario público; fue criado en una casa frente al río Sergipe, próxima a la capitanía de puertos y que pertenecía a sus abuelos y en donde vivió hasta su muerte.

    Aprendió a nadar con sus padres y desde la infancia jugaba en el río o lo atravesaba a nado para agarrar los frutos de los cajueiros del otro margen.

    Con 11 años ya era un eximio nadador, mientras los otros niños iban en canoa hasta la playa de Atalaia, él iba a nado.

    Toda su adolescencia la pasó en el rio y aprendió a conocer los bancos de arena y sus movimientos.

    Con 20 años ingresó —por concurso— en el servicio de Prácticos de la Capitanía de Puertos de Sergipe y ejerció como tal durante más de medio siglo. La barra del Río Sergipe era una de las peores entradas portuarias de Brasil.

    Pero era su modo peculiar de trabajar lo que le hizo famoso: Cuando un buque tenía que salir de puerto pilotado por el Práctico, él no utilizaba lancha; subía a bordo y una vez situado el barco en mar abierto, metía su camisa y su acreditación en un bolsillo impermeable de su bermuda y, ante la mirada atónita de los que no lo conocían, se lanzaba al agua desde el alerón… Nadaba 5 millas hasta la playa y a continuación caminaba 10 kilómetros —siempre descalzo— hasta Capitanía…

    

    En las recaladas, a veces utilizaba una lancha para ir a buscar los barcos de más calado y los aguardaba encima de la boya de espera (a unas 6 millas de la playa) durante las horas del día o la noche que hicieran falta hasta que el barco se presentaba junto a la boya.

    Estos hechos los realizaba incluso hasta avanzada edad (76 años), lo que sorprendía tripulaciones y capitanes desprevenidos. Cierta vez un capitán ruso ordenó que lo aseguraran antes del salto, pues pensó que no estaba en sus cabales.

    Zé Peixe, un hombre bajo, delgado y fibroso; corajudo, sencillo, enérgico, independiente y trabajador; supo envejecer con dignidad. Nunca fumó ni bebió alcohol, se iba a dormir a las 8 y despertaba antes del amanecer. Sonreía cuando salía hacia la mar y jamás usó zapatos.

    Protagonista de muchos actos de valentía y abnegación, salvó la vida a varias personas en su larga vida laboral.

    Recibió justos homenajes, reconocimientos y medallas. En el 2009 dejó definitivamente la profesión.

 

        Román Sánchez Morata. 17-05-2012

Reportaje de una televisión brasileña

    Fuentes: 

    Erik Azevedo  

    http://www.blogmercante.com        

    Al. Serpa     

    http://www.jornalpelicano.com.br