6 (de 17 cartas de mar y amor)

11.03.2013 08:27

 

6.-

               9-04-88, Por la tarde en el Atlántico Norte, +/- 26º W 05º 30’ N

 

Hermosa, seductora, inigualable, dulce, deseable y amorosa Jacqueline:

    Hoy estoy quejoso ya que la singladura ha sido de  97 millas, sólo un pez volador, mi rodilla vuelve a molestarme, hace mucho calor y no estás aquí. En el fondo me quejo de vicio, ya lo se.

    En la guardia de la noche me he aburrido un montón pues el barco iba como una tortuga, a 2 o 2,5 nudos, el timón no exigía atención, estaba medio nublado y con luna mediada decreciendo con lo que apenas se veían estrellas. Ningún barco avistado, ningún pez volador, pero al menos no hacia calor y no había mucha humedad.

    Hacemos guardias de dos horas: De 00 a 02, 02 a 04, 04 a 06, 06 a 08, 08 a 10 y 10 a 12; después doce horas de piloto automático y vuelta a empezar. Hoy me tocaban las subrayadas. Cada día rotamos las guardias, las próximas para mi serán de 00 a 02 y de 06 a 08; cada guardia tiene sus ventajas e inconvenientes. En la primera está bien la segundo mitad por que amanece, la primera mitad es un rollo por que no se ve nada, todavía no ha salido la luna. La segunda está bien la segunda mitad por que es de día, pero todavía no hace calor, la primera mitad es la mejor para los peces voladores. La tercera guardia tiene la ventaja de que puedes dormir dos turnos de cuatro horas y el inconveniente del calor de la segunda mitad. Como ves, lo mejor es ir rotando las guardias que es lo que hacemos. Si hay viento, el barco anda y el tiempo transcurre mucho más rápido.

    Comemos a eso de las 3/3 y media, cenamos entre las 10 y las 10 y media y el desayuno depende de la guardia que tengas; si la primera al levantarse a eso de las 11, si la segunda al término de la guardia a eso de las diez y cuarto y si la tercera antes de entrar a la segunda mitad a eso de las 09:45. El desayuno se lo hace cada uno como es obvio, la comida y la cena todos de manera rotativa. Por ejemplo: Hoy yo libro de las dos, mañana me toca comida y ayer me tocó cena.

   Las observaciones astronómicas y cálculos los hacemos Nacho y yo a días alternos, por la mañana de 11 a 12 y al paso del sol por el meridiano que hoy será a las 13:50 más o menos. Eventualmente observamos la Polar y Venus al crepúsculo y la luna por la noche si está crecida, pero como cada vez estamos más vagos, últimamente ni eso. Cuando nos acerquemos a tierra ya volveremos a hacerlo.

    A parte de todo lo anterior, baldeamos la cubierta con agua de mar dos o tres veces al día y poca cosa más. Comprobar el desgaste de todos los cabos, velas y jarcia, etc. y yo a vueltas con el curricán siempre que puedo. Por cierto, hoy picó un pez aguja creo, pero no nos enteramos y se le desprendió la mandíbula de tanto remolcarlo, así que eso es todo lo que hemos pescado: ¡Una mandíbula!

    Al final nos quedan de 6 a 8 horas para sestear, leer, tomar el sol, baldearnos, charlar, escuchar la radio o lo que nos de la gana. Creo que a ti sólo te deben quedar 4 o 5 horas libres (sin contar sueño nocturno ni comidas), o sea que no lo dudes: ¡Deja las sillas y vente a navegar!

    Además de todo lo dicho, como comprobarás, personalmente dedico cada día entre media hora y una hora a escribirte (aparte de otro tanto en pensar en ti).

     Ahora, cuando te haya dejado, voy a seguir con un cenicero de piedra que estoy esculpiendo. Ya ves, vida sencilla, no se si te atrae, pero tu ya debes saberlo porque tienes muchísima información sobre este tipo de vida, sólo te falta experimentarlo si lo ves bastante claro.

    Espero que tus vacaciones de semana santa en Ibiza hayan sido provechosas y divertidas, ya me contarás; espero también que hayas llegado a una entente con Carolina y Dirk respecto a vuestra convivencia y espero, sobre todo, que estés bien de cuerpo y espíritu, que tengas buenos momentos felices y que sigas tan guapa y encantadora como siempre. Besos

     Román

 

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