LA BLANQUILLA

12.06.2012 15:06

 

    Ubicada en la parte sureste del Mar Caribe, en latitud 11°51' norte y longitud 64°36' oeste, a unas 170 millas al oeste de Grenada, a 182 millas  al NE de Caracas,  a un poco más de 100 millas al este de Orchila, a cerca de 60 millas al NW de Isla de Margarita y a 8 millas escasas al WNW de las pequeñas islas Los Hermanos.

    La Blanquilla es una isla perteneciente a la República Bolivariana de Venezuela, administrada como una Dependencia Federal. Tiene, aproximadamente, 64,53 km² (6.453 hectáreas) de extensión (9,5 km de longitud por 8,5 de anchura). Es una isla baja con una altura máxima de 30 metros sobre el nivel del mar. El perímetro de la costa es de, aproximadamente, 25 km. Conocida por sus playas de arena blanca (de ahí su nombre), actualmente es un parque natural y está prohibida la pesca con fusil. Hay un apostadero de la Armada venezolana y una pista de aterrizaje.      

                              

    La isla es casi totalmente virgen, en su más puro estado natural, no posee agua dulce y el clima es seco. Tiene forma de punta de flecha y está constituida principalmente por piedra caliza. Catalogada como una isla encantadora por sus playas de agua azul turquesa y sus arenas de color blanco, también posee arrecifes de coral de poca profundidad con mucha biodiversidad y gran riqueza de vida subacuática, es por esto que se hace ideal para practicar el snorkeling y el buceo.

    En sus tranquilas aguas es posible observar delfines, pequeñas ballenas piloto o golfines, tiburones, rayas gigantes y mantas. Entre las especies coralinas se puede observar el raro coral negro (Antipatharia) que se utiliza en joyería (este coral se encuentra listado en el Apéndice II del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora Salvaje Amenazadas). Una de los atractivos más interesantes de La Blanquilla son las paredes y puentes naturales.

    El terreno más antiguo de la isla se encuentra al oeste, y está formado por rocas de granito que datan del final de la Era Mesozoica (Periodo Cretáceo, 146-65 millones de años) y el principio de la Era Cenozoica (Paleoceno, 65-54.8 millones de años). El resto del territorio consiste de tres terrazas de piedra caliza depositadas sobre la base. Las terrazas más jóvenes están al este de la isla y muestran la fluctuación de los niveles del mar durante el Pleistoceno (Edad Glacial, 1,8 a unos 10.000 años). Se cree que estos cambios de debieron a cambios climáticos durante la glaciación, al levantamiento tectónico de la isla, o a una combinación de ambos fenómenos.
    La flora y fauna de la pequeña isla muestran una mezcla de especies autóctonas e introducidas. La flora es básicamente xerófila con alguna zona de manglares. La fauna incluye iguanas y cachicares (especie de águila pequeña) endémicas, también hay asnos y cabras salvajes y los pájaros de la isla presentan una gran variedad de especies incluyendo las migratorias. 
    La isla carece de servicios públicos y por consiguiente de población fija. Es destino frecuente de turistas tanto nacionales como foráneos, quienes llegan a ella por mar o usando la pequeña pista de aterrizaje construida al este del territorio.
    Pescadores procedentes de I. Margarita, habitan temporalmente en Playa Falucho, al sur de la isla, donde también se encuentran las instalaciones de la Armada y la Guardia Nacional. Tambien hay un faro con un alcance de 12 millas.
    Fondeaderos:
    Playa Falucho, en el sur de la isla. Se puede fondear al este de la cala en fondos de entre 8 y 10 metros. El fondo es coral con manchas de arena.
    Playa Caranton, al oeste de playa Falucho. Se puede fondear al este de la pequeña cala en 6 metros, arena con manchas de coral.
    Playa Yaque, en el SW de la isla. El mejor fondeadero.
    Se puede fondear frente al grupo de palmeras con 5 o 6 metros arena y coral, pero el mejor lugar es al norte de la playa, entre la punta norte y un islote, frente a la playa y a unas ruinas. 
 
 
    Este último lugar es pequeño y sólo caben 2 veleros.
 
    Las corrientes son, en general, de poca intensidad y centradas en la parte oeste de la isla. Son causadas por los vientos alisios del este. Este viento dominante causa también movimientos en las playas de arena, creando “dedos” blancos que se extienden hacia el interior de la isla a lo largo de la costa este. 
 
    La isla fue avistada por Cristóbal Colón durante su tercer viaje en agosto de 1498, quien la bautizó con el nombre de Isla Martinet.
    Se cree que la isla nunca fue habitada, aunque ya en épocas precolombinas fue visitada por amerindios. En ella se han encontrado restos de cerámicas creadas por grupos culturales desconocidos que habitaban el oeste de la tierra firme venezolana. Las pruebas de Carbono 14 de estas piezas revelan que fueron creadas en el año 1150 de nuestra era. Durante la colonia sirvió de descanso para marinos de diferentes nacionalidades e incluso como guarida de piratas, y durante el siglo diecinueve y veinte sirvió como última parada o sitio de encuentro de revolucionarios, como es el caso de la fallida invasión del vapor “Falke” en 1929.
    En junio de 1680, el pirata francés Michel de Grammont junto al colono norteamericano Thomas Paine y un pirata inglés de apellido Wright, toma la isla La Blanquilla y planifica el ataque a Cumaná (Venezuela).
    En 1871 la isla es organizada por el gobierno de Antonio Guzmán Blanco como parte del Territorio Colón, siendo ocupada en 1874 por súbditos holandeses quienes fueron desalojados por el gobierno venezolano poco después.
    En 1938 pasan a formar parte de las Dependencias Federales, creadas por ley en ese año, desde entonces permanece prácticamente deshabitada, excepto por la presencia de una estación secundaria de guardacostas de la Armada Bolivariana de Venezuela, y por pescadores margariteños que la frecuentan en algunas épocas del año.
    En la década de los 80 la isla estuvo, en algunos sectores, alquilada para criar ganado, actividad que se abandonó poco después.
    En la década de los 90 un norteamericano construyo una casa en la Bahía del Americano, casa que todavía sigue en pie.
    La Armada de Venezuela mantiene un pequeño puesto y realiza la vigilancia de sus costas. Están bajo la administración de la Dirección Nacional de Coordinación del Desarrollo Fronterizo y de las Dependencias Federales, un organismo subordinado al Ministerio del Interior y Justicia venezolano.
    Si se pretende caminar por el interior de la isla es indispensable calzar botas y guarecerse con sombrero o sombrilla.
 
    Román Sánchez Morata, 12-06-2012
 
Fuentes:
Wikipedia
Venciclopedia
http://www.explore-yachts.com
http://www.mipunto.com
http://www.ecured.cu
http://www.venezuelaexotica.com ,
http://earthobservatory.nasa.gov
http://www.caribsurf.net
Cruising guide to Venezuela and Bonaire
Archivos propios.